ANNoticias

Anatomía de los movimientos radicales

-

[Disidencia] Filósofos, Estrategas, Organizadores, Activistas…  todo movimiento patriota, radical o de masas, requiere de cierta estructura que le permita cumplir sus objetivos. He aquí la importancia de este artículo que hace un estudio de cada nivel que esta estructura debe tener y la relación entre cada una. Sin duda, el material que se comparte a continuación será muy útil para aquellos que pertenecen, o se encuentran en proceso de crearlo, a un movimiento que busca un cambio fundamental en la sociedad.

The Anatomy of Radical Movements
Por Alex Kurtagic*

Un movimiento en búsqueda de un cambio fundamental puede ser visualizado como una pirámide maya, con cada nivel comprendiendo un teatro de guerra, o campo de operaciones.

En la parte superior de la pirámide están Los Filósofos, que desarrollan las bases teóricas para el movimiento. Esto involucra dos procesos: por un lado hacen una crítica radical de las bases  intelectuales y morales del Sistema, o la posición del Sistema sobre de un tema en particular, y por otro lado, la construcción de un aparato intelectual que moral e intelectualmente justifique el movimiento, construido sobre principios iniciales.

Ejemplo de Filósofo: Alexander Dugin

Ejemplo de Filósofo: Alexander Dugin

Estos primeros principios pueden o no incluir aquellos que en que los que se basa el Sistema. Por ejemplo, el marxismo era una crítica radical al liberalismo clásico al cual pretendía sustituir, aun cuando comparte la concepción materialista del mundo, la creencia en el progreso y la creencia en la bondad moral de la igualdad; la diferencia fue que el marxismo fue más extremista con su idea de igualdad. El marxismo fue finalmente derrotado en 1989, pero no sin antes haber causado una mutación en el liberalismo, que pasó de enfatizar la libertad en su forma clásica, a hacer hincapié en la igualdad en su forma moderna. Esta mutación fue mediada por la Escuela de Frankfurt y por la nueva izquierda en general, y entre sus adeptos y colaboradores en el mundo académico, medios de comunicación y diversos movimientos activistas en Occidente, como el feminismo o el movimiento por  los ‘derechos civiles’ en los Estados Unidos, los cuales se basan en la teoría marxista.

En un nivel superior se encuentra generalmente un pequeño grupo de personas, a pesar de que a menudo están afiliados a una variedad de círculos económicos entrelazados o superposicionados. Por su indefinición, el valor de su trabajo no siempre es evidente entre los que tienen una orientación práctica. En un nivel práctico, el trabajo de los filósofos es indispensable, ya que de ellos dependerán todos los argumentos desplegados por el movimiento y la eficacia de ellos, a su vez de que le dan un cuerpo coherente en la teoría.

Sin teoría, uno se ve obligado a confiar en los argumentos prácticos, donde en muchos casos estos son suficientes, pero la experiencia ha demostrado ampliamente que nunca son suficientes donde el punto de vista entra en conflicto con la moral dominante. Incluso los antiguos opositores de la multiculturalidad que no corren con ningún riesgo económico a veces pueden sentirse incómodos, y tienen enormes dificultades para articular su posición cuando se les pregunta acerca de sus puntos de vista sobre raza en un foro público del Sistema, a pesar de ser un tema debilitado durante años con datos económicos, estadísticas de delincuencia y ciencia racial para apoyar su posición.

La razón es que no han sido capaces de articular su posición en términos morales, en otras palabras, carecen de la teoría moral de la desigualdad para justificar su punto de vista moral. Sin una crítica radical al igualitarismo en el área de la ética y sin ninguna justificación moral de la desigualdad, no podrán lograr que una estrategia, argumento o grupo desplegado en alguna conversación llegue a alguna parte.

Por debajo de los filósofos se encuentran Los Estrategas. Es por medio de los estrategas que los principios y las ideas abstractas de los filósofos se convierten en armas políticas. Un ejemplo que debe ser familiar para los lectores sería Antonio Gramsci, el marxista italiano.

Antonio Gramsci, ejemplo de Estratega.

Antonio Gramsci, ejemplo de Estratega.

Gramsci estaba interesado en las razones por las que las revoluciones comunistas habían triunfado en el Este, pero fallaron en Occidente, llegando a la conclusión que lo que se interponía en el camino del comunismo en Occidente era el cristianismo y la tradición, y que para lograr el comunismo en esta región se debe desprender de estos. Su estrategia era lo que hoy conocemos como “la marcha a través de las instituciones”: la progresiva infiltración de las instituciones por los marxistas, que poco a poco toman el control en el transcurso de una generación o dos, creciendo en números y subiendo en la jerarquía, promocionando y contratándose unos a otros. Esta estrategia vio el poder político como el último paso en un largo proceso de aculturación, tras la cual la adhesión al comunismo no presentaría resistencia porque sería el paso lógico y normal que aceptarían todos.

No todas las estrategias deben ser tan grandes. A veces se puede ser tan simple como elegir cambiar la forma en que hablamos sobre un tema o un grupo de personas, ya que en el discurso público el lenguaje que usa la gente y da por sentado, a menudo tiene ciertas implicaciones psicológicas y políticas acerca de los cuales no suelen ser conscientes y que la gente a menudo lo reproduce sí se dice en los medios de comunicación legitimando así la ideología establecida.

Podemos pensar, por ejemplo, en la forma en que hablamos sobre la inmigración en Occidente, no hay nada intrínsecamente malo en ello: Peter Brimelow, que escribe sobre este tema, es un inmigrante. El problema es el tipo de inmigrante, y lo que hacen después de que han migrado aquí, algunos comentaristas han notado que la palabra ‘inmigrante’, está favorecida por los grandes medios de una forma un tanto eufemística, por lo que en consecuencia optaron para referirse al mismo fenómeno como “invasión” o “colonización”.

Ninguno de los términos es satisfactorio, ya que fuera del entorno antiinmigración, ambos conceptos surgen a través de exageraciones y alarmismos: después de todo, una invasión es un acto de agresión coordinado, mientras que el actuar de los llamados “inmigrantes” es de forma individual; asimismo, en cuanto a la colonización esta implica a una metrópoli organizando tal esfuerzo, mientras que los “inmigrantes” vienen aquí desde cualquier dirección, sin ninguna orden.

Por lo tanto, la mejor estrategia discursiva podría ser re-conceptualizar ‘inmigrantes’ como “colonos” y referirse a ellos como tal, sobre la base de que un inmigrante se somete a la autoridad local al contrario de un colono, que podrá someterse inicialmente a la misma por razones tácticas (es decir, para obtener la residencia o la nacionalidad) pero en última instancia, no reconocerá la autoridad local y buscará en cambio derrocarle, como es el caso de los musulmanes radicales.

Inmigración en Melilla, España

Ejemplo de Estrategia: re-conceptualizar ‘inmigrantes’ como “colonos”

Al usar la palabra “colonos” destacamos la naturaleza fundamentalmente diferente de esta clase de personas en relación con los simples inmigrantes, forzando así la atención sobre el tema, neutralizando muchos de los argumentos populares a favor de la inmigración.

Los estrategas no necesariamente son anteriores a los filósofos. Los coloco por debajo porque, conceptualmente, ocupan el segundo nivel en una jerarquía que comienza con la teoría y termina con la práctica,  pero en la vida real los estrategas pueden identificar las áreas y los tipos de actividad intelectual que se necesitan estratégicamente para el fortalecimiento de los argumentos en contra la posición del Sistema y explotar  las debilidades o contradicciones en la ideología que sostienen.

Luego de los estrategas están Los Organizadores. Su función es instruir activistas sobre el terreno, haciendo que las estrategias políticas o metapolíticas sean puestas en práctica de una manera que sea eficaz. Mientras que los estrategas se dedican mayormente a analizar y a escribir, los organizadores principalmente leen y hablan con los activistas.

Saul Alinsky, ejemplo de Organizador

Saul Alinsky, ejemplo de Organizador

Con esta capacidad desarrollan un papel triple, por que suelen ser activistas y también tienen que diseñar estrategias, a un nivel táctico-práctico. Saúl Alinsksy, hijo de inmigrantes judíos rusos, es un ejemplo clásico del campo “enemigo” en los Estados Unidos: activamente promovió la causa de los negros norteamericanos con sus ideas poco ortodoxas que se centraron en “Los Desposeídos” (Have-Nots) y están contenidas en sus Tratado para radicales, más tarde serian adoptadas por estudiantes universitarios de ese país durante la década de 1960, formando parte de sus estrategias para la organización dentro y fuera de la escuela.

Sin embargo, organizar no ocurre únicamente dentro de las redes de los partidos políticos o protestas, y no precisamente tiene que involucrar pisotear sobre el asfalto. En Israel, por ejemplo, se han organizado seminarios con el objetivo de enseñar a los usuarios de Internet como editar páginas de Wikipedia para asegurarse que toda mención de Israel esté escrita conforme al punto de vista israelí.

Ejemplo de Organización: Grupos sionistas instruyen a israelíes para editar Wikipedia a favor de los intereses de Israel

Ejemplo de Organización: Grupos sionistas instruyen a israelíes para editar Wikipedia a favor de los intereses de Israel

En adición, las áreas de la organización no tienen por qué limitarse a las consignas y la información, también pueden incluir cualquier cosa, desde los comedores populares a las actividades culturales. Los festivales de música o los conciertos han sido un elemento básico de la organización anti-fascista desde la década de 1970, en cambio nuestro extremo de la política frecuentemente toma la opción de la publicación independiente, ya que los principales editores son controlados por los políticos liberales, de tendencias radicales o conservadoras.

Siguiendo con la jerarquía están Los Activistas, es obvio a estas alturas que el activismo por una causa o movimiento no se limita a colocar folletos en los buzones o lanzar cócteles molotov. Su único limitante es la imaginación, y puede ser  tan peligroso o tan seguro como se desee y tan visible o invisible como se guste.

Un activista puede ser un artista, un músico, un periodista, un administrador o desarrollador web, un presentador de radio, un impresor, un vendedor de libros, un escritor o un conversador, literalmente puede ser cualquiera. No hace falta decir que, en muchos casos, un activista no necesita trabajar como parte de un grupo; puede operar, por decirlo de una manera, formalmente sin organización, pero aún puede ser instruido e informado con estrategias y con alguna teoría ideológica.

Un activista puede ser cualquier persona,

Un activista puede ser cualquier persona.

Por último, en la base, está el Ciudadano Común que no forma parte de un movimiento como lo hace un filósofo, un estratega, un organizador o un activista. Los ciudadanos comunes se encuentran generalmente desinteresados o tienen sólo un conocimiento muy superficial de la política, que deriva principalmente de los medios de comunicación de noticias y entretenimiento, así como las conversaciones privadas.  Muchos de ellos son algo ignorantes, pero esto no quiere decir que carecen de opiniones fuertes. De hecho, como el Internet demuestra constantemente, mucha gente expresa fuertes puntos de vista sobre asuntos que conocen poco o nada, a partir de la  lectura de lo que quieren leer, de la escucha de lo que quieren oír, y  de la proyección de sus propios prejuicios, temores y opiniones sobre todos los demás. Siguen la tendencia general de ir con la corriente, reproduciendo las actitudes y las opiniones de aquellos que les agradan porque quieren ser admirados y queridos. Gran parte de esto se determina de manera muy sencilla por las relaciones personales, sobre la base de la sangre, de la amistad o el poder.

La dirección en general de la opinión está determinada por la moral dominante de la sociedad. En ella, la moral dominante de nuestro tiempo es el liberalismo moderno, que consagra la igualdad como un bien moral absoluto, que es en otras palabras, radicalmente igualitaria. Salvo un pequeño grupo de orgullosos inconformistas, forasteros e intelectuales radicales, la bondad moral de la igualdad se da por sentado y nunca cuestionado, estando tan arraigada al punto de que se hace difícil articular una posición opuesta sin ponerse a sí mismo como un monstruo. Se deduce, que si bien es posible un cambio de opinión sobre cualquier tema, el ciudadano común será el más resistente a un cambio de opinión que cuestione la moralidad dominante. Los movimientos más radicales  por lo general tienen como objetivo cambiar la opinión dominante.

La relación entre los diferentes niveles jerárquicos está clara: los filósofos enseñan a los estrategas, quienes instruyen a los organizadores, los cuales dirigen a los activistas, y estos a su vez, informan a los ciudadanos comunes, pero existe un último grupo que se encuentra fuera de esta jerarquía y que está en una relación simbiótica con ella: Los Financiadores.

En este grupo, no incluyo las personas que pueden hacer pequeñas contribuciones a la causa de vez en cuando ya que esto es una forma de activismo, sino a las personas que tienen un exceso de riqueza a su disposición y que desean utilizarle a gran escala para cambiar el mundo.

La mayoría de quienes son apolíticos o políticamente analfabetas optan en estos días por la filantropía: dentro de un clima moral radicalmente igualitario, en Occidente se vuelve obligatorio  que quienes creen que tienen demasiado ayuden a los que se piensa que tienen demasiado poco. Muchos de nosotros recordamos cómo, hace veinte años, Bill Gates después de haber sido criticado por tener demasiado dinero y no hacer donaciones, finalmente tomó una causa por el bien de sus relaciones públicas.

Otros tantos en esta categoría optan por apoyar actividades en su área de interés.

Los partidarios de la política, por el contrario, optan por financiar cualquier número de individuos u organizaciones que apoyan sus puntos de vista. Pueden hacerlo de manera visible, o bien se manejan en silencio, bajo el disfraz de la ‘filantropía’. Kerry Bolton en su libro “Revolución desde arriba” explica cómo algunos de los más notorios movimientos radicales sociales y políticos de nuestro tiempo – desde la segunda ola del feminismo a las revoluciones de colores de los últimos años- se han financiado por organizaciones filantrópicas.

Ejemplo de Financiador: George Soros

Ejemplo de Financiador: George Soros

Algunos lectores de este sitio web, como es comprensible, se desalientan ante la idea de competir con un George Soros. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los movimientos radicales no comienzan con el apoyo de los multimillonarios, sino que comienzan con medios modestos. Los multimillonarios vienen casi al final, una vez que la base moral e intelectual se ha desplegado, una vez que las estrategias han sido formuladas, y una vez que hay actividades sólidamente organizadas. Su objetivo es cambiar el mundo, recuerden, por lo que van a poner su dinero donde creen que va a ser eficaz, y se lo dará a los que piensan que va a realizar su visión.

La relación entre los donantes y el movimiento radical es simbiótica, simplemente porque se necesitan mutuamente: un movimiento no puede alcanzar sus objetivos sin el financiamiento y un donante no puede realizar su visión sin un movimiento.

Una vez dicho esto, habrá algunos piensan que el dinero lo es todo, sin embargo un movimiento requiere de dos tipos de combustible: el dinero es, evidentemente, uno de ellos, el otro son las palabras – millones de palabras que vierten luz en todas direcciones, en todas las áreas, en todos los niveles, las palabras que en última instancia, si bien distante, se apoyan en un cuerpo teórico, como dije recientemente:

Un lema en un cartel, un tema en una conversación e incluso un cóctel molotov volando por el aire dirigido a una ventana en particular de un edificio en particular, tienen un cuerpo teórico detrás que representa una síntesis de conceptos complejos y de valores que se originaron en dentro del nivel de la abstracción. Millones de palabras se derraman… antes de que una consigna se escriba en un cartel, antes de que un tema se use en una conversación o antes de que una botella se llene… con gasolina. Si bien puede ser que un alborotador con pasamontañas no entienda ninguna palabra de los textos teóricos del movimiento al que pertenece, pero al menos que realice violencia al azar, él por instinto, a través de la masa de palabras que le rodean, de los sentimientos y las actitudes que le inspiran, sabrá que ventana particular apuntará con su coctel Molotov,  y por qué debe ser esa ventana en ese edificio en particular y no otro.

Podemos concluir de lo anterior que aquellos que deseen participar en un movimiento para realizar un cambio fundamental tienen un sinfín de posibilidades. Cualquier persona en cualquier lugar puede usar su experiencia particular, su talento, su conocimiento y sus habilidades para aplicarlas en su campo de operación, en la forma que mejor les convenga y mejor se adapte a sus circunstancias individuales.

Traducido del inglés por Lucía Hernández Soria

*Alex Kurtagić es un comentarista cultural, novelista, músico y artista. Él es el autor de la novela distópica ‘Mister’. También ha sido co-editor de Alternative Right y el fundador y director de Supernal Music. Sus ensayos, artículos y opiniones se pueden encontrar en Alternative Right, The Occidental Observer, The Occidental Quarterly, VDARE, Counter Currents, Taki Mag, y American Renaissance.

The following two tabs change content below.
La Revista Digital 'Disidencia' es un blog nacionalista e Iberoamericano de Tercera Posición donde se comparten artículos sobre Cultura Occidental, Revisionismo Histórico, Política Internacional, Noticias, Medio Ambiente y Libros recomendados. Todo el material esta escrito por los miembros y colaboradores externos de El Ministerio de Propaganda.

Comentarios

comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

Scroll To Top